El Tec y su política hacia el software privativo

No hay dudas de que Microsoft ha sido una empresa que ha marcado casi todos los ámbitos de la sociedad moderna y Costa Rica no se da una excepción. De ahí que no extrañe que el Tecnológico se haya seguido un política no explícita, de casi exclusividad, de uso de los servicios y bienes que produce esa empresa.
Por otro lado por ser esa empresa más rica y capaz de ganar todas las guerras comerciales, la mayoría asume que sus productos son los más competentes y que finalmente se traduce en que por moda u otros, se ha vuelto un producto que se adopta por el mero gusto de usar lo que todos piensan que es mejor.
La política de uso de los servicios y bienes de Microsoft que hay en el Tec ha llevado la Institución a privilegiar la compra de esos productos, mal usando la famosa neutralidas tecnológica que toca sostener en las contrataciones que se hacen por medio de las licitaciones.
Sin embargo en el mundo hay otro espacio de generación de servicios y bienes de software que además se rige por otros principios y que sobre todo son hechos por una comunidad que antes del lucro o la fama, defienden la libertad que debe tener una persona para poder ejercer el pleno derecho que los asiste como personas ante la posibilidad que usar software.
Curiosamente este software además se ha desarrollado a una velocidad muy difícil de explicar si se evalúa solo bajo la lupa del que solo desea obtener lucro. El mejor ejemplo es la cantidad de distribuciones basadas en GNU/Linux y su gran desarrollo para múltiples usos dentro de los que se puede destacar el gran avance de las distribuciones dirigidas a usuarios finales, las cuales difícilmente tienen algo que pedirle a los productos comerciales convencionales.
Este software se le conoce como software libre y que es protegido por una licencia que debe garantizar que el usuario tiene derecho de (libertad 0) usarlo en lo que el quiera, sin restricción (todos los autores desean que su uso sea sobre todo ético y no tanto legal), (liberdad 1) tiene la libertad de estudiarlo por dentro o sea, estudiar los intrincados rincones que esconden sus especificaciones técnicas y el código fuente, (libertad 2) tiene la libertad de modificarlo para ajustarlo a las necesidades específicas del usuario o a nuevas expectativas y (libertad 3) finalmente tiene la libertad de compartirlo con cualquiera. Así, este software es el único que permite ayudar al prójimo, cosa que es imposible de hacer con el otro tipo de software al cual se le denomina bajo el adjetivo de privativo, pues las licencias con las que se protege el mismo lo que hacer es limitar todas o parte de esa libertades que si se le confiere al usuario con el software libre.
En pocas palabras, con el software libre se pretende más colaborar que lucrar, aunque lucrar no es problema, siempre que sea bajo los cánones de una ética en la que se defienda la justicia social, el bien común y el desarrollo colectivo.
Sobre la adopción de la tecnología que desarrollan los grupos de software libre se puede decir que es un fenómeno extraordinario, pues sin publicidad, campañas masivas o hasta haciendo prácticas ilegales (Microsoft, por ejemplo, ha perdido varios juicios por prácticas monopolísticas en Estados Unidos y Europa), se está adoptando y ahora a una velocidad vertiginozas. Nosotros y especial en el Tec, estamos muy atrás, no es así en la UNA y la UCR, donde ya se han tomado medidas excelentes para romper la dependencia tecnológica sobre el software privativo.
Quiero ilustrar el fenómeno de la adopción de este tipo de software con la nota que aparece en The Inquirer, pues se anuncia un caso que será un espaldarazo más al software libre (ver esto). Ahora la mismísima Casa Blanca decide quitar el software privativo que usaba para su sitio web y lo sustituye por Drupal, un software que presta los servicios de un CMS y que además usa Postgresql, el principal manejador de base de datos con licencia de software libre.
Supongo que la Casa Blanca no toma esta decisión por dinero, pero en el caso nuestro ese debería ser además uno de los claros alicientes. Por ejemplo me pregunto cuanto dinero costó el CMS que compró el Tec para su sitio web y que deberá seguir pagando. Serán por lo menos las capacitaciones gratuitas, por lo menos las de nivel de usuario, para no pensar y decir nada de la capacitación a nivel técnico?
Pues si, mientras hasta la Casa Blanca da giros tan extraordinario para hacer uso de los servicios y los bienes que hace la comunidad del software libre, nosotros no sabemos ni quien ha sido la autoridad que ha emitido la política de uso exclusivo de software privativo en el Tec, no sabemos cuanto se gasta o hasta se está invirtiendo (recientemente se está comprando un ERP que se sabe cuesta varias decenas de miles de dólares) y porqué se usa de argumento, para no hacer un cambio, el cuento de que el software libre no es tan barato porque para usarlo se tiene que gastar plata en capacitación, como si una de las funciones sustantiva de la Institución no fuera casualmente esa, capacitar. Y porqué es así? Porque el mejor negocio que puede hacer una sociedad es tener gente capacitada. Y entonces, cómo se explica esto, se use la capacitación como pero si más bien es una inversión adicional?
Finalmente los invito a entrar a www.softwarelibrecr.org y que indaguen y se unan a la red nacional que promueve el uso del Software Libre.

2 comentarios sobre “El Tec y su política hacia el software privativo

  1. Tiene usted razón, tampoco ayuda el hecho de que introduzcan en el TEC el uso de linux casi de manera empiríca y no con la distribución más apta para el usuario final.

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