Para asegurar que nadie quede atrás

En la presente publicación tendremos el apartado de personas que luchan por todos. Hoy se vuelve a los adultos, pero tendremos las palabras de una persona de Honduras.

En la parte de análisis sobre el Covid-19, primero se presentan los gráficos de casos diarios de nuevos contagios de Covid-19 y en una segunda parte discuto el tema de la propiedad intelectual y el acceso equitativo a los fármacos que se produzcan para combatir la enfermedad el Covid-19

Mensajes de personas que luchan por todos

Una de las cosas que aprecio sobre el trabajo que he venido haciendo sobre le Covid-19, ha sido extender los contactos que tengo en el extranjero. Esto ha sido tan importante que hasta ha habido personas que me ofrecieron su colaboración para poder incluir datos, que permitieran hacer análisis de la situación en otros países.

En esa circunstancia es que les presento al Sr. José Efraín Deras, Jefe de Evaluación del Banco Centroamericano de Integración Económica, en Honduras. Gracias a el he podido tener acceso diario a algunos datos públicos en Honduras, pero sobre todo su retroalimentación sobre la situación en ese hermano país.

Don José Efraín ha sido un placer el haber colaborado en esta tarea de unirnos para lograr un combate efectivo contra el Covid-19. Espero que cuando la pandemia amaine nos podamos conversar cara a cara y darnos un apretón de manos. Gracias por su colaboración!

Análisis sobre el Covid-19

Primera parte:

En la figura 1 se muestran las gráficas para Costa Rica, Honduras y Panamá sobre casos nuevos de infección de Covid-19 por día.

Las gráficas muestran condiciones estables para Costa Rica y Honduras. Sin embargo Panamá, que también parece estable, tiene el problema de bajar sus casos pero no lo hace. La efectividad de las medidas en ese hermano país bajó a la mitad los contagios, pero 174 casos nuevos sigue siendo mucho.

Hoy el dato de Costa Rica es impresionante, pues solo hay un caso nuevo. Eso abre la expectativa de que el fin de semana hayan menos de 10 casos por día.

Por supuesto, entonces pueden venir un relajamiento de las medidas, pero para no caer en una reapertura de casos, el éxito de ese relajamiento depende del aporte de cada una de las personas, de cada uno de los 5 millones de seres que nos preciamos de estar en nuestro País. Mantener las medidas de distanciamiento físico a pesar del relajamiento será más importante todavía.

Segunda parte:

Un tema que es muy importante de entender y que tiene que ver con el slogan de que nadie se quede atrás que ha usado el Gobierno de la República para esta situación, es la accesibilidad a los medicamentos y a la o las posibles vacunas.

Sin embargo nos hemos acostumbrado a las normas impuestas por el modelo capitalista y consumista, y por eso casi no las podemos valorar en su justa dimensión.

Por ejemplo no nos parece extraño que haya que pagar caro una medicina para bajar la carga de virus de un enfermo de SIDA o para evitar que un cáncer se expanda. Oímos historias de fármacos cuya dosis mensual cuestas un millón de colones por mes o más.

En teoría ese precio es porque fue muy caro crear y probar ese medicamento y ese costo debe sumársele al de producirlo y distribuirlo.

Para que la empresa que hace ese medicamento pueda recuperar su inversión y tenga ganancias, se le reconoce la propietaria del conocimiento que se necesita para tener ese fármaco y además se le otorga la condición de ser los únicos que pueden ganar dinero por producirla y distribuirla.

Esto lo conocemos como propiedad intelectual y dicha propiedad está constituida por dos componentes. El primero y más simple es lo que se conoce como propiedad moral. Esta propiedad es la que reconoce quién fue el creador de algo. Por ejemplo el Quijote fue escrito por Miguel de Cervantes. Por tanto se reconoce la propiedad moral a don Miguel Cervantes Saavedra. Si yo iniciara un escrito diciendo “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…” y dijera que esa frase la inventé yo, lo mínimo que pensaría el que lee es que estoy bromeando, y que si es verdad que me la atribuyo, pensaría que cometo una gran falta moral al atribuirme algo que no cree.

Ahora bien, digito e imprimo El Quijote y lo presento como un libro, guardando la propiedad moral sobre don Miguel, sí tengo el derecho de venderlo y ganar dinero con ese libro. Don Miguel y todos sus posibles heredero murieron y ya no hay nadie que tenga derecho patrinonial sobre el Quijote. Entonces es lícito hacer lo que digo y ese libro que yo reproduzco es de mi propiedad y lo puedo explotar y ganar dinero con la venta de los ejemplares. Además puedo definir que nadie lo puede fotocopiar o reproducir sin mi autorización. Sobre ese libro impreso que creo, yo soy el que tiene la propiedad patrimonial.

Por supuesto otras personas podrían hacer sus propios libros del Quijote y cada uno tendría propiedad patrimonial sobre sus propios libros.

Las vacunas y los fármacos en general tienen las mis características de propiedad intelectual. Está quien crea el fármaco, que es el titular de la propiedad moral y podría ser la misma persona u otra, la que posee la propiedad patrimonial.

Teniendo esto claro, resulta que lo que expliqué y la costumbre de que esto es lo normal no nos deja recordar dos cosas:

a. La propiedad del conocimiento, pero sobre todo la propiedad patrimonial, no se reconoció hasta hace pocos siglos, casi a la vez que se inventó la imprenta. Pero esa condición de no poder usar conocimientos que yo no había creado, pero que podía obtenerlos y gracias a ellos hacer lo que me facultaban, es algo muy reciente. Para esto se inventó, entre otros, las patentes. En la patente se publica como se hace algo, pero nadie puede usar ese conocimiento sin la autorización del dueño de la patente.

b. Cuando algo que se necesita mucho por los miembros de la sociedad tiende a subir el precio, independientemente de si hacerlo es costoso o no. Un ejemplo de esto son las mascaras para cubrir la boca y la nariz, en estos tiempo.

Esas dos cosas sirven para analizar lo que puede pasar con la vacuna contra el Sars-cov-2. Por un lado las leyes de casi todos los países del mundo reconocen de la propiedad intelectual (moral y patrimonial) y a la vez a nivel planetario se sigue la ley de la oferta y la demanda.

Es así que si una persona o grupo descubre la vacuna podrá patentarla y hacer que solo ellos la puedan producir, aunque se publique cómo se hace esta en la patente.

Lo que debemos intuir es que si esto se da así y la necesita 7 mil millones de personas, por ley de oferta y demanda podrá tener un precio tal que sea inaccesible para la gran mayoría de las personas, primero por el precio y segundo, porque no habrá una sola empresa capaz de producirla y distribuirla para todos en un tiempo razonable.

Por eso existe un movimiento mundial que habla del conocimiento libre que según define wikipedia es una corriente epistemológica que estudia el origen histórico y el valor del conocimiento considerándolo como un bien público que beneficia a la colectividad en general y permite el desarrollo igualitario. (https://es.wikipedia.org/wiki/Conocimiento_libre)

Este movimiento en parte se basa en lo que escribía uno de los hombres que participó en crear el concepto de propiedad intelectual. Cito una de sus elucubraciones.

La cosa menos susceptible que  ha hecho la naturaleza de ser disfrutada en propiedad exclusiva es la acción del poder del pensamiento llamada idea, un individuo la puede poseer en exclusiva mientras se la guarda para sí mismo; pero en el momento en que la divulga, obliga a la misma a ser poseída por todos, el receptor no puede quitarse el mismo de encima de una idea. También su carácter es peculiar, nadie posee una parte mas pequeña de una idea, porque todos los demás posean la totalidad de la misma. Quien recibe una idea de mí, recibe la instrucción sin disminuir la mía; igual que quien enciende su vela con la mía, recibe luz sin dejarme en la oscuridad. Las ideas se deberían difundir libremente de uno a otro por todo el mundo, para la moral y mutua instrucción del hombre, y la mejora de su condición, que parece haber sido peculiar y benevolentemente diseñada por la naturaleza, cuando la hizo como el fuego, que se expande en todo el espacio, sin disminuir su densidad en ningún punto, y como el aire en el que respiramos, nos movemos y habitamos físicamente, incapaz de confinamiento o apropiación exclusiva. Las invenciones entonces, no pueden, por su naturaleza, ser objeto de propiedad.

Thomas Jeffeson

En el tiempo de Jefferson no se pensaba que un conocimiento se pudiera encerrar y hacerlo de propiedad exclusiva, pero sí se vio la necesidad de estimular a las personas que creaban invenciones útiles para la humanidad para que lo siguieran haciendo. Por eso se pensó que era bueno para el bien común, el que se le diera al inventor la propiedad patrimonial, o sea la posibilidad de explotar ese conocimiento en forma exclusiva, por un tiempo.

Entonces hay muchos antecedentes como para que el Presidente de Costa Rica presentara a OMS su propuesta para que se cree un repositorio que contenga todo el conocimiento útil, de carácter médico, sobre el Covid-19 y el Sars-cov-2. Pero además que ese conocimiento sea declarado de utilidad tal, que todos podamos acceder a el y usarlo libremente para crear los fármacos necesario. De lo contrario los conocimientos de cómo hacer la vacuna, podría ser publicado, pero se podría prohibir su uso para producir vacunas.

Este llamado fue refrendado mundialmente y hoy se efectuó una reunión que concreta el plan de crear un recervorio de conocimientos que abra la posibilidad de tener vacunas y pruebas para combatir al Covid-19 sin las restricciones normales para crearlas, por tener que usar conocimientos que se patenten.

La prensa nacional hay hecho seguimiento de esta iniciativa y hoy Delfino CR nos presenta un artículo sobre el asunto.

Lo importante es que con esta iniciativa se pretende que los precios y las condiciones de producción de la vacuna y las pruebas del Covid-19 no dejen atrás a personas o incluso Países, que no pueden pagar los precios que las empresas cobren por la vacuna y las pruebas.

A continuación la participación del Presidente de Costa Rica en dicho evento:

Larga vida y prosperidad